miércoles, 29 de abril de 2015

Diario de un sueño irlandés.


Día 1.

Nos dirigimos a tomar rumbo a Faro desde la puerta de nuestro colegio, nervios, ilusión, emoción. No sabría decir quien estaba más nervioso si padres o niños, e iniciamos el viaje. Tras dos horas llegamos al aeropuerto de Faro. Los nervios por el primer vuelo de varios de nuestros alumnos se vieron acallados por la ilusión y las ganas.

Despegamos, hormigueo en el estómago, caras de asombro mirando por las ventanillas, pero sobre todo caras de felicidad. Antes de darnos cuentas aterrizamos en Cork donde nos esperaban para llevarnos hasta nuestro B&B en Tralee.

A la llegada nos esperaban un montón de sorpresas, descubrir nuestro pintoresco alojamiento, la inquietud por elegir la cama, organizarnos en ropa, uso de enchufes, turnos para el baño….pero, en un momento todo estuvo organizado y listos para nuestra primera cena irlandesa. Tras degustar diversos platos típicos irlandeses tuvimos la gran suerte de presenciar la exhibición de unos campeones de danza irlandesa.


Día 2.

Good morning everybody! Hoy todo el mundo a ponerse el uniforme, todos arreglados para ir a visitar un colegio local. Llevamos a los niños a Castleisland donde los alumnos se distribuyeron en diversas clases y disfrutaron de la jornada lectiva con sus nuevos compañeros irlandeses. Estaban entusiasmados a la salida contándonos todo lo que habían hecho y aprendido. 

Una vez acabadas las clases nos dirigimos a que los alumnos adquirieran su lunch, cada alumno debía interactuar con el dependiente y comprar su almuerzo a fin de que se desenvolviera en inglés en un entorno real.

Y tras el almuerzo, a disfrutar, fuimos a un parque acuático, cubierto por supuesto que estamos en Irlanda, y allí disfrutaron al máximo, deslizándose por toboganes, jugando con las olas, corrientes…estaban encantados.


Día 3.

Nuestro día comenzó con un suculento desayuno en el que los niños degustaron productos típicos como pancakes y chocolate con marshmallows, desayuno que nos daría las energías necesarias para dirigirnos al parque nacional de Killarney. En el parque nacional ascendimos para disfrutar de las vistas de las cascadas y fuimos muy afortunados pues incluso vimos ciervos.

Tras esta visita a la naturaleza nos dirigimos a conocer la ciudad y a la compra de souvenirs pues los niños estaban deseosos de llevar regalos a todos sus familiares.

De vuelta a Tralee disfrutamos de juegos y actividades en un parque local.


Día 4.

5 de la mañana!! Sí, 5 de la mañana, todos arriba, caritas de sueño y lentitud en los movimientos, pero aún así conseguimos ponernos en marcha y partir rumbo a Dublín. A la llegada a Dublín frío, mucho frío, menos mal que teníamos un paseito hasta el centro de la ciudad donde estuvimos disfrutando de sitios pintorescos e hicimos miles de fotos. Seguimos caminando y llegamos al Trinity College, donde disfrutamos de la maravillosa biblioteca, un lugar mágico en el que los niños pudieron comprobar la grandeza de los libros y del conocimiento.

Tras este gran recorrido nuestros niños necesitaban reponer fuerzas y saltaron de alegría al saber que íbamos a comer en una conocida hamburguesería.

Una vez recargada la energía nos dispusimos a volver a nuestro B&B para descansar hasta el día siguiente.


Día 5.

Uniforme niños!!! Hoy nos vamos de visita a un colegio, esta vez de secundaria para que conozcan el funcionamiento y las opciones que tienen si deciden venir de intercambio.

Pero teníamos sorpresa, una de nuestras niñas cumplía años por lo que fuimos a un parque de juegos con atracciones para los niños donde disfrutaron de las diversas atracciones y de una comida especial.

Nos dirigimos a la escuela y nos comentaron todo sobre su metodología de enseñanza, sus costumbres, actividades y respondieron a todas las preguntas que los niños les hicieron sobre su día a día. Y no paran las sorpresas, ahora a bailar danza irlandesa! Una profesora se desplazó al colegio para enseñarnos distintos pasos de danza irlandesa, parecían auténticos irlandeses brincando al son de la música.

Para poner fin a un día tan repleto de emociones fuimos a tomar un helado y a disfrutar del resto del día haciendo turismo por la ciudad de Tralee.


Día 6.

Partimos de vuelta a España, tiempo de hacer maletas, comprar víveres para el viaje, hacer las últimas fotos y disfrutar de nuestros últimos minutos en Irlanda.

El viaje transcurrió entre charlas de los niños, compras en el aeropuerto, vídeos, canciones, fotos…y finalmente llegamos a Sevilla donde nos esperaban nuestras familias con los brazos abiertos.




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